AVISO: Contiene spoilers del primer libro.

Tras el desenlace de la cuarta prueba, Laia y Elias se ven obligados a huir de la ciudad de Serra perseguidos por un ejercito de máscaras. Ahora, su única esperanza es Darin, el hermano de Laia, cuyos conocimientos sobre el acero sérrico son la clave para el futuro de los académicos. Pero Darin se encuentra encerrado en la prisión de Kauf, la más inexpugnable y peligrosa de todo el imperio. A pesar del riesgo que supone, Laia está decidida a liberar a su hermano y Elias está decidido a seguir a su lado, aunque esto suponga renunciar a su propia libertad.

Los dos fugitivos tendrán que luchar a cada paso para llegar a su destino y burlar a sus muchos enemigos: el cruel Comandante, los soldados del Imperio, el sádico guardian de Kauf y, sobre todo, a Helene Aquilla, sometida a la voluntad de Marcus, el retorcido nuevo lider del Imperio. La que una vez fue amiga y compañera, tendrá que hacer frente a una misión tan clara como inesperada: encontrar al traidor Elias Veturuis y a su compañera… y matarlos a los dos.

OPINIÓN

(sin spoilers)

Inicialmente, tenía un poco de recelos ante este libro porque se suponía que iba a ser una duología pero nos encontramos con que finalmente serán un total de cuatro libros, así que mi pregunta era ¿realmente la historia dará para cuatro libros? Pues sí, Sabba Tahir ha creado un mundo bastante más rico de lo que pudimos advertir en su primera entrega y en esta ocasión lo vemos claramente.

Todo comienza tal como terminó el primer libro, con Laia y Elias en plena huida, y a partir de ahí, el libro mantiene un ritmo trepidante, en todo momento acontecen momentos de importancia para la historia y nada sobra. De hecho, casi todos los capítulos terminan con momentos importantes y te engancha totalmente, deseando saber qué pasará a continuación. Además, en esta ocasión se mantiene la narración de nuestros dos protagonistas pero también se añade el punto de vista de Helene, el cual nos permitirá saber que está pasando en las líneas marciales.

Asimismo, tal como anticipaba, en el primer libro conocimos la ciudad de Serra pero en esta ocasión, gracias a la huida de nuestros protagonistas, nuestros límites se amplían muchísimo más, permitiéndonos conocer mucho más del mundo en que se desarrolla la historia y a otros grupos conocidos, como los acádemicos, o que apenas conocíamos como los tribales. De otra parte, continúa añadiéndose a la trama un componente más mágico y místico a través de la relevancia de seres que no son humanos y hay muchos giros argumentales que consiguen pillar desprevenido al lector.

En cuanto a los personajes, conocemos muchísimo más a Elias y veremos en qué medida le afectaron los acontecimientos desarrollados en los juicios de las pruebas. Además, Laia continuará evolucionando enormemente y podemos conocer de primera mano a Helene, a la cual hasta el momento sólo conocíamos a través de los ojos de Elias. De hecho, en esta ocasión les he entendido más, sufriendo con ellos. Igualmente, aparecerán nuevos personajes con relevancia en la historia y que aportan más de una sorpresa.

A fin de no spoilear no puedo decir mucho más, simplemente que si os gustó Una llama entre cenizas, ésta segunda parte también os encantará y os quedaréis como yo, con unas ganas tremendas del tercero. Desde luego, de momento, va siendo una de las mejores sagas de su género, con una trama original, unos personajes que brillan con luz propia y una calidad que no disminuye.

LO MEJOR:  el buen ritmo del libro, el factor enganche y que mantiene la calidad.

LO PEOR: nada.

Puntuación: 

¿Lo habéis leído? ¿Os ha gustado?

 

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